3.24.2009

REQUIEM POR ÁLVARO UGAZ



No sé si por su juventud, la cercanía de su voz a través de la radio o porque me une la misma profesión me parece algo increíble su deceso.

Yo no conocí a Álvaro Ugaz. Aún estaba en la Universidad y formaba parte del equipo del diario Red Acción. Cuando mi facultad aún quedaba en la cuadra 15 de la Av. Brasil. Y una especie de ático funcionaba como el centro de operaciones de unos chicos impetuosos por cubrir noticias, escribir y participar en el proceso de información. Hice muy buenos amigos ahí. Amigos con los que hasta ahora si me encuentro en alguna comisión el cariño sencillamente fluye.

En ese ínterin – a veces precipitado y alocado - que es buscar prácticas de periodismo, una buenísima amiga Paola Ferreyros me comentó que en un curso de la Universidad Católica había conocido a Álvaro Ugaz. En ese momento compartía la mesa de conducción con el experto periodista Raúl Vargas en Radio Programas del Perú. Durante mi carrera, había escuchado de él y muchas veces lo había visto en el noticiero televisivo de Buenos Días Perú.

Recuerdo la llamada de Paolita. Estaba en el carro atravesando la Av. Javier Prado regresando – creo – de una entrevista. Contesté rápidamente el celular y la noticia que me dio simplemente me puso feliz. Me dijo que llamara a Álvaro Ugaz porque había la posibilidad de realizar unas prácticas. Estudiante aún de periodismo eso era lo máximo para mí. La verdad no recuerdo si lo llame. O porque no lo hice. Porque no se concretó ese trabajo. No lo recuerdo.

Sin embargo entre ayer y hoy, lo que si recordé fue la expresión de ella cuando me contaba que entre sus compañeros de curso estaba Álvaro Ugaz. Que era un excelente profesional además de mucho más guapo en persona que en la tele. Ha pasado tanto tiempo de eso. Años. En ese periodo tuve la oportunidad de hacer lo que todo periodista recién egresado anhela con todas sus ganas: Cubrir calle.

Ir de comisión. Empaparte de esa adrenalina que te brinda cada empujón por capturar las declaraciones de alguna autoridad. O participar de alguna conferencia de prensa y decir: Soy fulanita de tal medio, Ministro mi pregunta es. O esperar junto con los colegas que uno que otro funcionario se digne a atendernos. O recibir las miradas de los periodistas más expertos mientras se preguntan: ¿Quien es ella, es nueva, no? al llegar a alguna comisión. Pensar que todos los periodistas todos, hemos pasado por eso.

Ahora que sé que Álvaro Ugaz nos dejó - víctima de un accidente automovilístico en la Panamericana Sur – resulta imposible no pensar que en algún momento él sintió lo mismo que yo y que muchos otros periodistas. Esa pasión que solo un periodista puede percibir. Haciendo de esta carrera la mejor no solo por su versatilidad sino por su rol protagonista en la sociedad. Creo haber visto tres noticieros que narran las circunstancias de la muerte de Álvaro. El dolor de sus familiares y el vacío que deja en la escena del periodismo. Y las lágrimas se vuelven espontáneas.

Desde aquí hago una suerte de réquiem por quien no conocí. Pero de quien todos – en algún momento – aprendimos y aprenderemos a través de su recuerdo. No sé si por su juventud, la cercanía de su voz a través de la radio o porque me une la misma profesión me parece algo increíble su deceso. Como bien lo dijo el experimentado periodista Jesús Miguel Calderón: El directo en directo está de luto. Descansa Álvaro.

7 comentarios:

Jus dijo...

un minuto de respeto por él...

juan rafael dijo...

Y pensar que hay un montón de accidentes así al día.
Besos.

Alberto Fernando Losario Rofelos dijo...

Lo bueno, aunque no se conozca personalmente, siempre es admirable.

Saludos.

P.D: De seguro que ahora hará programas en el cielo, quien sabe.

Domingo dijo...

La muerte de un hombre joven siempre es una tragedia. Lo siento por sus seres queridos y no puedo más que solidarizarme con el luto que hoy siente el mundo periodístico, porque aunque Álvaro es un informador peruano los periodistas del mundo entero somos como una gran familia y acusamos el dolor. Descanse en paz.

Organza* dijo...

Amigos Queridos muy queridos no saben cuanto de verdad =) Gracias por sus palabras por tomarse el tiempo de escribir esas palabras porque si la vida es - a veces - como un suspiro y que ganas de mantener ese fragil suspiro por siempre.

JUS: Alvaro es un ejemplo a eguir para ambos, mi querido colega

JUAN RAFAEL: Siempre valoro tus oportunos y creativos comentarios nunca dejes de pasearte por aqui sip?

FER: Compartimos risas a la distancia y también muchos cuestionamientos creo ... me da gusto leer que el cielo esta contemplado dentro de tus certezas como en las mias también.

DOMINGO: Somos una familia no lo pude sentir mejor, gracias Do po estar aqui y por tus lúcidos reportes ... me da mucho gusto ser tu seguidora ..

Gracias amigos de verdad la vida tiene mucho más sentido sabiéndolos aqui para mi =)

Abrazos mil

Mirella

Alberto Fernando Losario Rofelos dijo...

Si el cielo para es real. Como muchas otras cosas.

Saludos ^^

Giancarlo dijo...

Mire, compartimos ese dolor por quién no conociste. Yo sólo vi ingresar al edificio de RPP, el que está en la Av. Aramburú. Y también lo escuché por la radio. Lacrimosa, Dis Rae.