10.19.2007

Arquita de Huamanga

¡QUÉ SE CUIDEN LOS MALDITOS!


Un beso en la frente me despertó a las 7 en punto de la mañana. Abrí los ojos e inmediatamente pegué de gritos. En mi cabeza solo existía una palabra: miedo. Quería salir corriendo de ahí. Me levanté en una y lo observé parado frente a mí. Creo que el estaba más asustado que yo. Era sencillo. Mi papá había llegado de viaje y antes de salir a trabajar quería saludarme. “Solo eso”, respondió algo atribulado.

Con la vergüenza en la cara y sin saber qué decir, cogí a mi oveja – sí aún duermo con peluches – y volví a la cama. “Dejé algo sobre tu mesa de noche”, escuché decir. Y como la curiosidad puede más que cualquier sueño pre - fabricado. Reparé en el obsequio, pero también recordé mis previos alaridos que habían dejado petrificado a papá.

La noche anterior – prácticamente – me quedé con miles de reproches, hipótesis y conflictos sin respuesta. Porque cuando me atreví a exigirlos, el mensaje designado para tal acertijo de palabras fue: NO. Es ahí donde el arrepentimiento, la culpa y la autocompasión querían explotar en un liberador estallido verbal. ¡Miasma!

¿Será que mi subconsciente detectó aquel momento del sueño interrumpido como el más idóneo para concretar mi deseo reprimido? Quién sabé. Pero sentada al pie de mi cama, contemplaba una joya esculpida por artesanos ayacuchanos. Era un cofre de piedra de huamanga – característica del departamento de Ayacucho – con grabados de flores.


Me lamenté de no haberlo tenido en mis manos esa infructuosa noche. Hubiera podido guardar cada diatriba y enunciado sesgado en aquella blanca cajita del nunca jamás. Y cual efecto alcancía, me hubiera ahorrado mucho – dígamos - demasiado.

De ahora en adelante, antes de buscar respuestas en el lugar menos indicado, juntaré cada premisa, las apilaré en un morralito y las depositaré en mi arquita de Huamanga y según juramentos ancestrales de ningún modo escaparán de ahí. Es ahora que percibo la delicia de pronunciar esta frase y que gloriosa se escucha en mi voz: ¡Que se cuiden los malditos!

8 comentarios:

La Flor de la Mafia dijo...

asi que no pueden salir de alli y tu estas protegida?

Organza* dijo...

Mafi!! La idea es esa pero nunca falta quien distrae tu atención y PUM! la bendita cajita queda indefensa =S! Crucemos los dedos xk por mucho tiempo aún tenga yo el ctrol!

Besos!

Organza* dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
La Flor de la Mafia dijo...

O SEA QUE DEBES ESTAR ATENTA....

Alberto Fernando Losario Rofelos dijo...

Los secretos son como armas, que pueden volverse contra uno. Por eso yo sólo obsequio chocolates ^^

Organza* dijo...

Fer! Secretos, frases, palabras, proposiciones, confidencias que nunca debiste haber revelado.. en fin siempre encontraremos un simil a mi cajita para meter de lleno lo que nunca debimos decir =S!

Alberto Fernando Losario Rofelos dijo...

Entonces prefieres los chocolates??? ^^

Organza* dijo...

Aquí hay unos rellenos de crema de fresa Uhmm!! Deli!! Pss creo k los chocolates son más saludables =)! Qué viva el chocolate late late!