9.01.2009

REALMENTE ¿LO SOMOS?


"¿Y quien habló de propiedad? Si precisamente la ausencia de pertenencia es lo más valorado. El libre albderio de sentir por sentir. Por puro placer"

Hace tiempo observé con detenimiento una película. De aquellas que te cuestionan a rajatabla. Sin compasión. Con la sutileza que aviva sensaciones repentinas. Como si te apuntarán con una enigmática pistola en el cuello. Y en lugar de miedo. Te despertará ganas de retar. De saber. De tantear. De proceder. De conocer. De probar. De intentar. De ser.

Según la trama: Ella periodista. Él hombre todopoderoso. De aquellos que a pesar de estar con otros muchos más atractivos en un gran espacio. Siempre harán que levantes la mirada. E ignores su trayecto. Pero que al mínimo descuido. Desprovista de toda verguenza recorras su cuerpo de pies a cabeza. Y te quedes colgada en él. Ensayas una risa a medias. Juegas con los ya objetos del salon. Porque no existe nada más. A pesar de saber que detras de la puerta alguien aguarda por ti.


El 62% de las mujeres en Chile ha sido o es infiel a su pareja" ¿Lo que empieza como un juego puede continuar siéndolo? ¿Sin mayores perjuicios? ¿Sin daños afectivos? ¿Sin remordimientos? ¿Sin sueños inquietadores que te hagan dejar ese lado de la cama para probar otro? Mucho más atrevido. Prohibido. Eufórico. Avasallador. Retador. Pero de ninguna manera tuyo. "¿Y quien habló de propiedad? Si precisamente eso es lo rico. El libre albderio de sentir por sentir. Por placer"

Y es que las mujeres podemos ser infieles. Claro. De pensamiento. Te tocas con la imagen de otro. De muchos. De aquel que te cruzas por la calle y te grita: "¡Asu! ¡Todo eso es tuyo!" O del extraño que te saluda camino a tu oficina. Y tras varias sesiones de chat deja de ser un desconocido. Para formar parte de tu historial afectivo no efectivo.


Y es que las mujeres son infieles. Por supuesto. De obra. Cuando trasgreden toda barrera y se aventuran a vivir desde una noche loca one way. O recurrentes episodios via mensajes de texto. Citas por telefono. Saludos en el carro. Hasta una sesión al estilo de Maria Callas en la parte de atrás de una camioneta de lunas polarizadas. Empañadas. Con la piel recorrida de sudor. Y el furor de ese instante en los labios aún temblorosos.

¿Amor? ¿Traición? ¿Qué tanto tiene que ver eso? ¿Que mucho importan los terceros? Mientras se susurre con voz cauta. Sigilosa. Sin despertar. Lo más deseado. Lo más delicioso. Escuché - alguna vez - que sí se podia tener lo mejor de ambos mundos. ¿Será cuestión de percepcción? Y como crece la hierba nuestros episodios se suceden uno tras otro. Y desde la otra habitación se puede escuchar a Quique Gonzalez fluir en pregunta: ¿Quién necesita una canción de amor? Cuando se tiene la violencia en vena. ¿Quién necesita una canción de amor que viaja en carretera?

¿Me besas - hoy - a traición? Cuento con ello.


6 comentarios:

Domingo dijo...

Las infidelidad es una forma de deslealtad y yo no la perdono. Si tu pareja traiciona tu confianza, el capital más preciado en una relación sentimental, no hay nada más que hablar. Si un calentón o un capricho hace que tu chico o chica lo tire todo por la borda es como para plantearse hacia dónde va esa relación. Claro es que hacia ninguna parte. Al menos yo lo veo así, aunque sé que existen muchas tipologías de parejas y cada una establece sus pactos, pero yo, qué le vamos a hacer, estoy un poquito más chapado a la antigua.

eme dijo...

JEJEJE, ay, nuestro "chapadito a la antigua" :P Yo también entiendo la fidelidad como respeto y confianza.
De todas maneras, la vara de medir cambia cuando eres tú la que estás al otro lado, eres la tercera y libre en definitiva. He de decir que en esos casos modelo mi moralidad hacia donde más me interesa.
¡Besitos!

Toledo dijo...

Mi niña! Tanto tiempo sin pasar a verte... deja que me concentre y te mando un speach de aquellos sobre el tema. Besos!

Organza* dijo...

Do de mi vida!

Si es cierto coincido con ello. Pero tb es cierto que mientres vayamos en calidad de SOLTEROS sólo nos debemos explicaciones a nosotros mismos, aún vayamos caminando con alguien al lado.

Particularmente, yo voy muy lejos de ambos extremos.

Y si ¿por que no? los pactos "a la antigua" pueden depararte muxas sorpresas tambien! Abrazos Do!!!

Me encanto el souvenir de tus vacaciones =)! Gracias!!

Organza* dijo...

Eme querida!

Claro que si!! Mientras seamos libres podemos ser la terceras las cuartas las quintas lo que nosotras querramos ... por supuesto! siempre con el instinto del "ampay me salvo" presente.

Abrazos reina!

Organza* dijo...

Dani de mi vida!

Muero por leerte y me clarifiques con tus luces el panorama... Abrazos para los babies!

Besos mil !!