11.12.2007

“Tengo un hueco en el corazón”

Sus palabras me confrontaron con una situación – aunque no comparable respecto a trascendencia – muy similar en cuanto a afectos
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Un niño normal salta al caminar. Lee sin agotamientos la página de un libro. Respira pausadamente con la boca cerrada. O toma su leche sin agitación alguna. Para James Alarcón de 6 años, estas situaciones resultan totalmente ajenas. Y es que él es sumamente especial. James sufre de una cardiopatía congénita. Vi su caso en un programa de reportajes dominical. Y sus palabras me confrontaron con una situación – aunque no comparable respecto a trascendencia – muy similar en cuantos a afectos. “Tengo un hueco en el corazón y no puedo sonreír”, explicó el niño.

La cámara enfoca sus enormes ojos marrones que mueren por comerse al mundo. Al fondo de su cuarto, una pelota de colores espera ansiosa por él. Sin embargo, un partido de fútbol podría atrapar a James en una severa crisis que podría ponerlo al borde de la muerte. Aún no entiende de su agotamiento con solo vestirse. Y por qué debe descansar por ratos al momento de arreglar sus juguetes.

Cómo no admirar su valentía y su excepcional manera de decirnos que “el luchar” no entiende de tamaños ni edades. Se ponía con dificultad su uniforme plomo y tomaba despacio la mano de su madre para dirigirse a sus controles al hospital. Con sus pequeños pasos iba forjando un camino de vida y esperanza. Aquella constante batalla por conquistar la victoria de encontrar a donantes de su tipo de sangre, B positivo.

Esta transfusión le permitiría mejorar su calidad de vida y brindarle la oportunidad de – progresivamente – integrarse a la rutina normal de cualquier niño de su edad. La solidaridad no se hizo esperar. Al término del reportaje, el conductor del programa anunció que la sonrisa en la carita de James era cuestión de horas. Los donantes – gracias a Dios – aparecieron.

Apagué la tevé y no pude dejar de pensar en aquellas palabras. Será porque puedo correr, saltar, bailar y subir escaleras sin agitarme y me siento así: “Con un hueco en el corazón”. O que puedo tomar decisiones, respirar, viajar, transitar, llorar, anhelar o jugar sin la urgencia de precisar de una transfusión de sangre. Qué culpable resulta saberme sana y sentirme tan triste. Como si un proyectil hubiera creado un forado en mi corazón. Bien lo dijo el pequeño: “Parece que por ese hueco se me escapara el aire”.


No dudo en tener pronto noticias de la recuperación del pequeño. Tampoco dudo en poder levantarme y seguir adelante. En comprender que la vida te quita y te da. Y creer – otra vez – en lo pregonado por calles y ciudades “La vida te da sorpresas/ Sorpresas te da la vida/ Ay Dios!”. Sé que este vacío poco a poco encontrará la medicina adecuada para precipitarse nuevamente de cien a mil e igual que James sonreír nuevamente.

7 comentarios:

Alberto Fernando Losario Rofelos dijo...

Yo soy B.

Ojala vivieramos más cerca.

Eres una gran periodista narrativa.

Sigue así, ojala algun dian nos conozcamos en algun encuentro periodistico cuando yo termine la carrera.

Luis Iparraguirre dijo...

Muy chévere.

Organza* dijo...

Fer! Imagínate que dentro del reportaje la madre del niño contaba k había gente que - a pesar de saber la gravedad del caso de James - queria cobrarle sumas altísimas de dinero..

Ojala existiera más gente como tú y siiii deberiamos vivir más cerca para k cumplir a los 70 años clavaditos nuestra promesa del enfermero/a jaaa!!

Sería un placer Sr compartir un aula con ud xk me encanta como escribes. Gracias x tu tiempo y desde ya gracias x tu amistad!

Besos!

Organza* dijo...

Luis!

Debo confesar que busqué tu blog, pues me mataba la curiosidad de leer tu encantadora carta a Mechita =D! Y me dí con más de una sorpresa, porque encontré posts súper interesantes.. De verdad mis respetos Sr! Te agrego sip?

Y bienvenido seas x aki!

Besos!

PD. Me parece - y lo comenté con algunos adictos a un conocido blog de el Comercio - que tu fuiste el pionero de las "cartas no enviadas" Palmas x eso y más xk solo lo bueno se copia =D!

digler dijo...

para ver que siempre hay gente dispuesta a ayudar

* eso sí, hay hoyos en el corazón que no se curan con nada, pero eso no depende de la medicina....

Organza* dijo...

Osea k me voy a morir? Naaaaa!! Debe haber una cura, un remedio, un algo, llamen a Garrik!! =S
Euch!!! Yo soy Garrik!Cambiadme la receta.. =S!

Ya en serio sí lo sé, pero nada la vida continua y para bien o para mal.. Vamos en la brecha!

Besos Ro!

Alberto Fernando Losario Rofelos dijo...

Gracias Org ^^

Que malo de los que le querian cobrar >.<