6.01.2008

Mordido por la Serpiente Blanca

Atiné a sonreír mientras me acercaba al escenario. Me detuve a escasos metros. Eran ellos. WHITESNAKE. Y el provocador DAVID COVERDALE me saludó con sus mañas y poses. Era él y yo. ¿Cuántas veces a los 17 años imaginé tener así de cerca a COVERDALE? Jamás.


Eran las 9 y 10 de una noche fría de otoño. Iba caminado raudo por la Calle Corpancho. Ahí estaba el Estadio Nacional. El barullo hacia latir mi corazón cual primera cita. Acercándome me decía -Es un concierto metal y yo con camisa. Ni modo - No hacia ni 20 minutos que me escapaba de clases. Y aún así Iba súper retrasado.Debo confesarles que no estaba en mis planes verlos. Pero una llamada me cambió el panorama.

La bienvenida fue la habitual: eternos revendedores con su ya conocido argumento. Hice caso omiso a sus discursos aprendidos y seguí directo a la cola de ingreso. Ya estaba cerca. La potencia musical que rondaba en el ambiente hipnotizaba mis sentidos. Ya quería verlos. Logré escuchar que terminaba la primera canción y sin dudarlo más – y a mi edad - entre corriendo como un niño. Dios!! Los iba a ver!! Con la entrada Coverdale Zone en la mano. Lo hice. Ya estaba en primera fila.

Atiné a sonreír mientras me acercaba al escenario. Me detuve a escasos metros. Eran ellos. WHITESNAKE. Y el provocador DAVID COVERDALE se acercó a la columna de parlantes y me saludó con sus mañas y poses. Era el y yo. Frente a frente. Mientras lo observaba cantar “Fool your Lovin” me preguntaba: ¿Cuántas veces a los 17 años, con el cabello largo y la onda metal a mil, imagine – si quiera – tener así de cerca a COVERDALE? Jamás.

Pasado unos minutos y aún asombrado, recién me percate lo impresionante del show. Sonido impecable. Mezcla de bajos, medios y agudos nos envolvían de manera impresionante. El soporte técnico de la banda hacía notar su nivel. Y cómo no. WHITESNAKE – la leyenda del hard rock- estaba en Lima.

El sueño de muchos se hacía realidad un 20 de mayo. La mítica voz de DAVID COVERDALE fluía en perfecta sintonía al ritmo de músicos de la trayectoria de REB BEACH (Winger, Dokken, Alice Cooper) y DOUGH ALDRICH (Lion, Bad Moon Rising, House of Lords, Dio) en las guitarras CHRIS FRAZIER (Steve Vai) en la batería TIMOTHY DRURY, en el teclado URIAH DUFFY. La noche – sin duda – prometía.

EL ATAQUE
Solo me había perdido 5 minutos del concierto. Me comentaron que se inicio con BEST YEARS canción de su último disco. Si algo me llamo la atención de aquella noche fue ver público de todas las edades. Tal vez muchos tan solo quisieron ver al ex vocalista de DEEP PURPLE haciendo gala de su extraordinaria, potente y melódica voz. Pero el concierto dio para mucho más.

Por ahí había leído que COVERDALE había sido criticado por la pérdida de voz. Pero me quedo claro que a sus 56 años puede ofrecer con la misma fuerza vocal las notas agudas y sostenidas de los coros de sus canciones. Seguidamente se vino una ola de éxitos que no solo hacia corear a todos los que íbamos encima prácticamente del escenario, sino que sucedía un hado que por momentos parecía insostenible por el estado eufórico. Canciones como BAD BOYS / LOVE AIN’T NO STRANGER / CAN YOU HEAR THE WIND/ LAY DOWN YOUR LOVE. Estos últimos de su más reciente producción GOOD TO BE BAD. COVERDALE nos regalaba en cada performance la coreografía típica de sus conciertos y videos: El parante del micrófono como una alegoría fálica.

EL VENENO
Llego el turno de IS THIS LOVE balada de su álbum Whitesanke con la cual la banda se posiciona en los primeros lugares del chart americano en los 80’s. Veía alrededor algunos cantando cual karaoke, otros silenciosos, unos algo melancólicos y también parejas que atinaban solo abrazarse.

Esta canción ciertamente despertó un sentimiento especial en los fans y no fui la excepción. Cogí el celular y llame rápidamente para no perder el coro de la canción. Tal vez por el ruido no escucharía la canción pero sé que le gusto la sorpresa. Para mí el momento clave del concierto, del cual guardare un bonito recuerdo, ya que estuviste conmigo en la distancia cantando esa canción “Is this love that I’m feeling, Is this the love, that I’ve been searching for. Is this love or am I dreaming, this must be love”. Gracias mil por estar ahí en el momento indicado.


Como cierre de la canción, los guitarristas REB BEACH y DOUG ALDRICH se enfrentaron en una contienda. Sus armas: Espectaculares Guitarras. Ambos interpretaron solos extremadamente melódicos e impecables. De ritmos intrincados y precisas líneas de guitarra. Pude ser testigo de un exquisito duelo de maestros en la guitarra. Tal como sucede en los mejores espectáculos de heavy metal donde cada uno demostró un estilo diferente e influencias de otros músicos.

MORDIDAS MÚLTIPLES
Era el turno de CRYING IN THE RAIN matizada con un solo a doble guitarra donde a mitad de la canción, CHRIS FRAZIER - a cargo de la batería - nos ofreció un solo excelente. Tambores y platillos hechizaron por unos minutos a todos. Una excelente ejecución a ritmo de percusión.

El juego de luces, el escenario vacío, y aparecía DOUG con una guitarra acústica en mano para recordarnos el inicio de otro éxito de la banda. Salía luego nuevamente COVERDALE interpretando THE DEEPER THE LOVE en una versión acústica. Solo me queda decir que, fue una sublime presentación de este tema. Todos los presentes –extasiados - la corearon a viva voz.

Para muchos que tenían aprendidos el posible repertorio que ofrecería la banda en Lima quedaron sorprendidos con un GUILTY OF LOVE que no acostumbra a interpretar en sus presentaciones y recientemente incluida para su gira por Latinoamérica. Los asistentes ya sentíamos los efectos del veneno mortal. Ya había transcurrido una hora desde la mordida de muerte musical ofrecida por Coverdale. Se venía el final y como era de esperarse cerraría el show con lo mejor de su repertorio clásico como AIN'T NO LOVE IN THE HEART OF THE CITY. Los riffs de las guitarras retumbaban la tribuna norte que estaba considerablemente ocupada por fans que no cesaban de corear los temas. HERE I GO AGAIN fue la siguiente canción con ese inicio, cual balada glam que luego se transforma por las guitarras en un poderoso tema que puso a saltar a muchos.

WHITESNAKE BITES PERÚ
Pasadas casi dos horas llegaba el final. Y el tiempo ideal para una muestra histórica de la banda: STILL OF THE NIGHT. Los fans de la serpiente saltaron a ritmo del headbanding y terminarían sin aliento ni voz. Vimos a COVERDALE mostrar una bandera del Perú donde se apreciaba un lema: WHITESNAKE BITES PERÚ. Sinceramente ese fue la sensación que nos dejó. Mordidos por la serpiente. Inyectados del veneno con síntomas diversos entre alegría, furor, melancolía y pena.


Para terminar interpretó - tras un breve interludio de la canción STORMBRINGER - una del repertorio clásico de DEEP PURPLE: BURN. Y Termino un concierto espectacular. De aquellos para recordar por siempre. Apreciamos un WHITESNAKE que puede brindar aún a un público exigente un espectáculo con la misma fuerza y energía con la que cautivo a sus fans 30 años atrás.

Esa noche no solo dejó un momento para recordar de por vida sino confirmó que los peruanos llevamos el espíritu del hard rock muy marcado. Los que asistimos al Estadio Nacional no olvidaremos todo lo vivido esos 60 minutos. DAVID COVERDALE nos elevó la temperatura. Sufrimos una suerte de arritmia cardiaca. Garganta prácticamente destrozada. Extremidades adoloridas. Todo en una noche fría de otoño. Gracias David por traernos tal alegría a nuestras vidas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mire tu fuiste? Yo fui! Ajo Are Erda Por qué diantres no avisas tamare! Fui con Esteban wuiii y sus amigos alguno de esos calvos deben ser uno de ellos !!!Mama lenda! Ahora vamos al de Tongociento ya??

La^^Pato

Organza* dijo...

Patty de mi vida Jaaa!! Tongociento =S Fueraaa!! Oye envíale un beso a Estebán y al Mau Euchh!! Oye Reina yo no fui.. pero la crónica la consegui de un fuente fidedigna =D

Cuidate mi niña! y Siiii cuando el matriki psss! Mínimo la fiesta en Rinconada.. xk las modelos... Jaa!!

Besos Gitanos