12.25.2010

EXORCISÁNDONOS

Sé que cometí muchísimos errores. Y si de eso dependiera mi lista de regalos - como decimos por aquí - estaría "frita".


Navidad es motivo de hacer própositos. De comprometernos a ser mejores. Estas fiestas fungen cómo un preámbulo de fin de año y con él su respectivo balance. ¿Qué hice mal? ¿Qué no volvería a repetir? - Ni de chiste - ¿En qué me debo esforzar? ¿Qué me faltó hacer en este 2010?. A modo particular la lista es grande. Sí, inmensa.

Mientras escribo, escuchó al Cardenal Cipriani, Arzobispo de Lima. Y no lo escucho porque sea una ferviente devota de él. Nada más lejos de la verdad. La radió se quedó ahí y punto. Sin embargo, resulta inevitable darle la razón en algo, si realmente cada uno de nosotras pusiera en práctica un par - no digo todos ¿eh? - solo un par de los mandamientos, este mundo, este loco mundo, sería distinto.

La semana pasada, una tía muy querida dio en el clavo. "Amar a tu prójimo como a ti mismo. Ésa es la fórmula de que la vida resulte - irónicamente - más humana".

Volviendo a lo de la lista. Ayer pensaba en lo agradecida que estaba por las cosas que me sucedieron. Sé que cometí muchísimos errores. Pero el primer paso para enmendarme es reconocerlo. Y si de eso dependiera mi lista de regalos - como decimos por aquí - estaría "frita". Quizás debajo del árbol estaría el chicote de San Martín.

Pero qué difícil resulta hacer las cosas bien. No me refiero a las labores cotidianas. Es la cuestión afectiva que a veces nos juega una mala partida. No todos nuestros partners tienen el mismo feeling. La misma idea de la vida. Ni siquiera una concepción parecida de los días. El tema es ¿Cómo manejar todo esto? Lo que para mi es lo correcto para otros no. Y viceversa.

Y como si me hubiera olvidado de un detalle, la radio me recuerda lo no olvidado. Me trae a quién - aún - no he podido tomar de la mano, conducirlo a la puerta de mi casa, darle un beso y decirle: "Ten una linda vida. Adiós". Es aquí, donde miró arriba y digo: "Me estás chingando, ¿no?".

A veces la vida - por supuesto - también en Navidad es muy irónica.

¡MUY FELIZ NAVIDAD!



Me concientizaré en hacer lo que dice George Michael.

4 comentarios:

Domingo dijo...

A mí 2010 me huele ya a alcoba cerrada, a armario con alcanfor, a agenda usada. Es hora de abrir un nuevo año, un nuevo capítulo, porque éste ya no da más de sí. 2011, yo te saludo. :)

Organza dijo...

Coincido contigo mi niño!! Despidamos este 2010! Con ganas de vivir con más intensidad este 2011!! A propo lo inolvidable: Tu camino a Santiago! Imperdible!! Bravo!! Mil bsss!!

juan rafael dijo...

No hay que ponerse ni objetivos ni límites, que eso ya lo hacen por nosotros.

Felices fiestas.

Organza dijo...

Es cierto, niño!! Muy cierto! Los objetivos se van dando solos =D! Suerte en los tuyos! Mil abrazos!!